Una vez más llega el mejor momento de la semana. Todos (o casi todos) nos olvidamos, en la medida de lo posible, de nuestros compromisos y obligaciones laborales (o empresariales para los que no estén sujetos a la dependencia de los jefes) y nos dedicamos a otros menesteres por lo general más placenteros y lúdicos.
Me despido de mi semana laboral con una canción de La Mala Rodríguez, nuestra rapera femenina más representativa del sur de España. Tras el éxito de su famoso disco Lujo Ibérico, este otro disco no tuvo un especial reconocimiento. Pero nos regaló una historia de ambición y supervivencia callejera, de audacia y amor propio, de pobreza y de lucha contra lo que el destino aparentemente nos tiene preparado. Porque ese destino, para lo bueno y para lo malo, lo elaboramos nosotros, las personas. Verdaderos y principales protagonistas de la más grande de las odiseas que además, si mantenemos un espíritu crítico a la vez que entusiasta, no dejará de sorprendernos hasta el final.
Os adelanto un extracto de La Niña:
Quería pan, quería joyas, no valoras na si no lloras
lo mejor de no tener na, es tener q trabajar y sudar para apartar la miseria a un lao
Conseguir respeto a base de coraje y cojones
ella lo tenia, ella lo sabia ella se lo merecia
valia pa eso y pa mas
El País publica una noticia sobre la reunión de Ibarretxe y Zapatero. Como es sabido, el nacionalismo vasco es muy dado a hablar de “solución al conflicto”, “fin dialogado de la violencia”, “derecho a decidir”, etc., etc. Términos políticamente correctos y que pretenden presentar al nacionalismo como una ideología democrática y tolerante. Pero nada más allá de la realidad.
Al analizar con un poco de detenimiento y una cierta honradez intelectual esta noticia, nos encontramos qué entienden realmente los nacionalistas por “dialogo”, que no es otra cosa que imposición. Así, tras los términos propios del buenismo nacionalista, Ibarretxe afirma:
”Si Zapatero no acepta el diálogo, no vamos a parar“
El ‘lehendakari’ mantiene su ‘hoja de ruta’ y su idea de consultar a los vascos
Pues querido Lehendakari, eso no es dialogar, en la acepción común de discusión para alcanzar un acuerdo. Eso es, simple y llanamente, una exigencia unilateral. En el fondo, el mensaje de Ibarretxe es, “mira, la superación de la Constitución ya está decidida entre PNV, EA, NafarroaBai, Eguiguren, Patxi López y compañía. ETA no está en ello pero se acabará incorporando. Lo que vengo a negociar es cuándo y cómo.” Supongo que en el ambiente, implícita o explícitamente, también flotará algún tipo de contrapartida de los terroristas. Eso sí, con caras y sonrisas de personas moderadas, democráticas y nada crispantes. Eso es propio de los fascistas de la derechona española, no de ellos.
A la vista de la última legislatura, nuestro amigo Zapatero terminará asumiendo el planteamiento del Lehendakari. Aquellos que nos opongamos a que se vulnere la Constitución que todos nos dimos en el año 78 seremos simples fachillas, opuestos al dialogo y contrarios a la convivencia. Lo moderno, lo progre, lo ilustrado, es quebrar las normas de convivencia al margen de los procedimientos de reforma previamente previstos.
Esto es lo que ocurre cuando la igualdad de resultados prevalece sobre la libertad individual para decidir cómo y de que manera queremos desarrollar y llevar a cabo nuestro proyecto vital. jejeje
Ahora mismo en Telemadrid están en el intermedio de un debate sobre Mariano Rajoy y el liderazgo del PP. Como en otras ocasiones los maricomplejines y los representantes de la izquierda, defienden directa o sucintamente a Mariano. Y, ¿por qué? ¿Por qué protegen a Rajoy y afirman aquello de que a Fraga “le cabe el Estado en la cabeza“? Pues como ha comentado uno de los tertulianos porque no gana elecciones. Son el conocido Ministerio de la Oposición que aceptan las prebendas de ser el segundo partido más importante de España, a cambio de que la izquierda les otorgue el carné de demócratas y les den puestos de relevancia (aunque siempre por debajo del Gobierno).
En cambio, ¿por qué desprecian a personas que se forjaron en la era Aznar como Zaplana, Acebes o Jaime Mayor Oreja? ¿Por qué odian con tanta intensidad a Aznar, a Ana Botella, a sus hijos e, incluso, a su yerno? El gran periodista Casimiro García-Abadillo da en la clave:
”A Aznar no le odian por la guerra de Irak. No. Le odian porque ganó dos elecciones generales, una de ellas por mayoría absoluta“
Creo que el análisis de esta frase, por sí sola, serviría para solventar la actual crisis del PP. Cuando escuchéis aquello de “derecha ultramontana“, “franquista“, “derecha extrema” y demás sandeces recordad esta frase. En ella está la síntesis de tanto odio, sectarismo e intolerancia. En que huelen una posible derrota.
Saben (al menos los líderes más inteligentes de la izquierda política y mediática y del nacionalismo), que existe una mayoría de gente corriente, trabajadora, de clase media que simplemente quiere que España siga siendo una nación, que haya más oportunidades laborales, que haya seguridad en las calles, que los impuestos bajen y se dediquen a aquellos servicios públicos necesarios para facilitar y posibilitar el desarrollo de una sociedad civil y no para obtener apoyos de sectores determinados de la sociedad (sindicalistas, mariprogres, revisionistas de la historia, medios de comunicación, catedráticos, culturetas de la SGAE, etc.). Y todas estas personas corrientes, Aznar demostró que pueden apoyar un proyecto de centro derecha con influencias liberales. Y por eso le odian.
Muchas de estas personas volverían a votar (o lo harían por primera vez) un proyecto de este tipo. Pero para despertarles de su letargo Rajoy no sirve. Lo ha demostrado en dos ocasiones y muchos querrían que lo intentara otra vez más. Pero, en mi opinión, la suerte está echada y Rajoy no será el candidato del 2012.
Hoy recomiendo la lectura de un artículo que le da un puñetazo directo en la frente a la corrección política socialista y colectivista. En particular me refiero a ese dogma tan común, socorrido y demagógico de
la ganancia de uno equivale a la pérdida de otro
Porque es contrario a la lógica humana celebrar transacciones voluntarias en las que ambas partes no confíen en obtener una ganancia. Así, si yo vendo mi coche por 5.000 Euros a un tercero, es lógico pensar que para mi ese coche tiene un valor inferior y para el que lo adquiere un valor superior. Si no difícilmente se celebraría la transacción. Es decir, se trata de una operación -como gráficamente expresan los anglosajones- win win, en la que todos ganan. Sin perjuicio de este principio (creo que fácil de entender incluso para un lego en materia económica como yo), es cierto que no siempre esto ocurre, como por ejemplo cuando existen elevados costes de transacción o asimetrías en la información de las partes interesadas.
Lo contrario a las transacciones voluntarias son los planes gubernamentales de la economía y la elitista y soberbia creencia de que los poderes públicos son mejores conocedores de lo que le conviene a un ciudadano que él mismo. Así, la determinación de mis necesidades y posibilidades vitales deja de ser una cuestión subjetiva y pasa a ser decidida por un tercero que normalmente no conozco y que es miembro de un partido político, sindicato u otro tipo de asociacionismo. El trabajo de este tercero no será generalmente la creación de riqueza alguna sino probablemente la redistribución de la generada por el resto de la sociedad.
Para estas y otras muchas tonterías habituales, os recomiendo la lectura de su columna semanal en libertad digital. Periódicamente Carlos Rodríguez Braun desmonta con argumentos sólidos, didácticos, claros e, incluso, divertidos, manifestaciones recurrentes y muy comunes en “la tontería económica de la semana“. Partiendo de un frase simple, progre, políticamente correcta y, en el caso de políticos y periodistas cercanos a la derecha, con síntomas claros de una preocupante fiebre centrista acomplejada, analiza y desmenuza una verdad repetida y escuchada en multitud de ocasiones.
Todavía me acuerdo como de casualidad, en un aeropuerto compré su libro “Tonterías económicas“. En aquel viaje, volando a cientos de kilómetros de altura, mis intuiciones y experiencias vitales comenzaron a articularse de forma ordenada y percibí que a pesar de las opiniones de mi entorno vital (colegio, familia, amigos), de los programas de televisión con los que me he desarrollado como persona, de mis estrellas de rock favoritas, de los periódicos que leía, existe otra forma de analizar la sociedad y de entender el mundo. Joder, es que escuchamos tonterías intelectualmente mediocres todos los días y no sólo una vez a la semana. En cualquier caso, es cierto que hay opiniones de todo tipo.
Aunque con unos días de retraso, no me gustaría dejar de pasar la fecha del 2 de mayo para recordar la oposición de una nación a la ocupación francesa. Creo que Esperanza Aguirre, siempre inteligente y valiente, ha hecho muy bien en reivindicar este bicentenario como prueba y evidencia de la existencia de una nación, que conocemos como España.
En las últimas fechas sobre este bicentenario se han editado libros, películas y se han celebrado varios debates televisivos. En cualquier caso, en torno a esta hecho histórico existen dos posturas (cada vez más irreconciliables). La de aquellos que creemos que España es una nación y un proyecto colectivo válido y vigente y la de aquellos que niegan su existencia y creen que lo más correcto es continuar con su lenta pero implacable destrucción.
Como no soy historiador no puedo entrar a discutir en detalle qué ocurrió en aquella jornada, existiendo otras fuentes mucho más valiosas. Pero sí reivindico a España como nación y Estado, integrado en la Unión Europea, en la OTAN, democrático y liberal, en el que los ciudadanos somos todos iguales y libres, independientemente de nuestro lugar de nacimiento.
Por ello, especial sorpresa me han causado las declaraciones de la Vicepresidenta del Gobierno de España, al reclamar la figura de los españoles colaboracionistas con los invasores, conocidos como afrancesados. Así, nuestro Gobierno no reivindica a aquellos ciudadanos españoles de las clases más dispares que se sublevaron contra el invasor francés, sino que se identifica con la minoría colaboracionista que intentó asentarse en el poder aprovechando la invasión francesa. Vamos, como si el Gobierno de Sarkozy manifestara su identificación con la Francia colaboracionista de Vichy en contra de la resistencia popular al nazismo.
Excelentes análisis de estas declaraciones se pueden encontrar en los blogs de Cesar Vidal y de Luis del Pino.
Lo que no consigo entender es ese afán de nuestro Gobierno por enterrar la nación que le otorga su propia legitimidad. Si España deja de existir, ¿quién obedecerá sus Reales Decretos? ¿Cómo controlarán la educación? ¿Cómo reinventarán la historia? ¿Qué harán para ofender a los católicos? ¿Cómo subvencionaran a sus amigos del mundo cultureta? En fin, ellos mismos se están poniendo la soga al cuello.
Os dejo con el gran cuadro de uno de nuestros mejores pintores, Goya y su obra sobre los fusilamientos posteriores a la revuelta popular contra los franceses.
Es otro paso más en la destrucción de los acuerdos constitucionales de finales de los años 70. El primero, lógicamente, está siendo la quiebra de la soberanía nacional del pueblo español y la unidad de España. La ruptura de España se produce, como bien dijo Rosa Díez en el debate de la investidura, cuando, por ejemplo, un ciudadano español no puede matricular en castellano a sus hijos en la escuela pública o un empresario no puede rotular su negocio en esta misma lengua. También está preparándose la quiebra de la unidad jurisdiccional, desde el momento en el que la doctrina del Tribunal Supremo no será aplicable por igual en todos los territorios.
El siguiente acuerdo a destruir puede ser el cuestionamiento de la Monarquía. Al fin y al cabo el Jefe del Estado fue nombrado por Franco. Como ocurrió en otras ocasiones (por ejemplo, en la memoria histórica o en el matrimonio entre homosexuales) en un primer momento es un grupo reducido, que se va extiendo a un complejo de asociaciones para, posteriormente, pasar a formar parte del debate político. La hegemonía mediática y cultural de la izquierda y los complejos de la derecha hacen que este tipo de temas se vayan asumiendo poco a poco y, finalmente, se acepten por muchos como inevitables. Levantar la voz y oponerse a la voladura de la Constitución implica aceptar calificativos como “derecha extrema y tramontana”, “crispadores”, etc. e incluso el desprecio del centrismo oficial del Partido Popular.
No es que yo me declare Monarca convencido pero la modificación de los acuerdos constitucionales tiene un procedimiento de reforma previsto en la Constitución Española. No obstante, es cierto que la izquierda española no es muy amiga del principio de legalidad.
El primer paso del plan ha comenzado. Veremos si Zapatero se sube al carro y aplica la misma metodología que en otras ocasiones tantos éxitos le ha reportado.
Siempre he estado en contra de pagar recompensa alguna por la liberación de rehenes ilegalmente secuestrados. Ni en Irak, ni en Colombia, ni en España. Nunca y bajo ninguna circunstancia se debe premiar a los delincuentes, financiar a mafiososo y terroristas y promover la comisión de nuevos delitos. Es totalmente humano que los familiares piensen exclusivamente en la liberación de sus maridos, padres o hijos. Pero no así los políticos que no deben debilitar al Estado de Derecho. Supongo que será tentador para ellos aparecer como hábiles negociadores y heroes liberadores (incluida fotografía con el júbilo de amigos y familiaries). Sin embargo es un error y nadie debería alegrarse si la liberación de los rehenes ha sido en contraprestación al pago por nuestro Gobierno del rescate, con cargo al erario público. Por ello, me parecen muy bien las declaraciones de Gustavo de Arístegui exigiendo al Gobierno que aclare cómo se ha producido la liberación.
Hoy comienza un nuevo (y siempre bienvenido) fin de semana. En mi caso se inicia con un excelente concierto de Down en Joy Eslava. Si no me equivoco es la primera vez que vienen a España. Entre sus integrantes, Phil Anselmo, ex Pantera, y Pepper Keenan, de Corrosion of Conformity. Aunque no les he seguido mucho, mis amigos expertos me confirman que no ver a Down sería un pecado de lesa humanidad. Y un rockero como yo, con un expediente e historial impoluto, a esta edad no está por la labor de cometer semejante agravio a músicos tan legendarios.
Os dejo con uno de los grandes temas de Pantera (no encuentro videos de Down). Un poco de Rock & Roll para no olvidar de dónde venimos y no confundirnos a la hora de elegir hacia dónde queremos dirigirnos, pese a quien pese.
Hace varias semanas La Sexta emitió un documental de ficción que recrea la Historia de España a partir de una supuesta victoria de los comunistas en la Guerra Civil.
La descripción del documental incluye el siguiente universo de ficción, al que yo me atrevo a formular mis propios comentarios. Las diferencias entre mi versión de la llegada de la III República y la de La Sexta se fundamentan en dos hechos históricos contrastados: (1) El Frente Popular no defendió la II República sino la revolución comunista y (2) las consecuencias que el comunismo tuvo en los países europeos tras la II Guerra Mundial.
- Acabada la II Guerra Mundial, España se convierte en miembro fundado de las Naciones Unidas, ingresa en la OTAN, se beneficia del Plan Marshall y celebra unas elecciones constituyentes, tras las que se proclama la III República española.
Terminada la II Guerra Mundial, la influencia de dirigentes socialistas y comunistas controlados por Stalin (Indalecio Prieto, Dolores Ibarruri, la Pasionaria, y Santiago Carrillo) hace que en nuestro país se declare la “República Popular de los Pueblos de España”.
Se deroga la propiedad privada, se prohíben los intercambios de bienes y servicios sin autorización estatal, y se denostan las elecciones democráticas y las libertades individuales propias de las democracias burguesas (libertad de expresión, libertad de conciencia, integridad física, libertad de asociación, etc.).
España ingresa en la organización de cooperación militar soviética, El Pacto de Varsovia.
-Como consecuencia de todo ello, comienza el despegue económico de España y su integración en Europa.
La Guerra Civil y la participación española en la II Guerra Mundial destruyen la industria e infraestructuras de nuestro país y comienza una hambruna que dura cinco años. La planificación económica de los dirigentes comunistas con diversos planes quinquenales fracasa en sucesivas ocasiones. Ante la crisis económica y el descontento de las masas populares, La Pasionaria, inicia la Revolución Cultural. La violencia y purgas internas de la Revolución Cultural contra cualquier atisbo de oposición al Régimen causó a lo largo de una década en torno a veinte mil muertes.
El desastre económico y la ausencia de libertades produce que miles de españoles huyan a la Francia democrática. Para evitar este éxodo, Santiago Carillo ordena la construcción del Muro de la Libertad y prohibe, bajo amenaza de muerte, la salida del país.
Con el inicio de la Perestroika de Mijail Gorbachov, en nuestro país comienza un tibio movimiento civil que reclama reformas democráticas. A pesar de la represión policial, y tras la caida del Muro de Berlín, el movimiento civil reune en Madrid a un millon de manifestantes. Finalmente, los dirigentes comunistas se ven obligados a huir de España y, ahora sí, se declara en España la III República. Durante las próximas dos décadas España ingresa en la OTAN y en la Unión Europea y se inicia la época de mayor prosperidad de nuestra Historia.
Uno de los principios fundamentales de la democracia liberal en los que se asienta nuestro sistema político es el imperio de la Ley. Nadie, ni nada está por encima de la Ley. La Ley tiene, a su vez, una jerarquía normativa. Es decir, carecen de validez las disposiciones que contradigan otra norma de rango superior. Una ordenanza municipal no puede decir lo contrario de una ley autonómica, ni un Real Decreto una Ley estatal. Con este principio se garantizan derechos políticos e individuales. Así, por ejemplo, la mayoría de mi comunidad de vecinos no pueda decidir expropiarme mi vivienda, ni adoptar un acuerdo contrario a, entre otros, el Código Penal o el Impuesto sobre la Renta. Despreciar el principio de jerarquía normativa es despreciar uno de los fundamentos del sistema.
Pues bien, eso es lo que plantea hoy Artur Mas, al decir que el voto de los catalanes está por encima del pacto que nos dimos todos los españoles, la Constitución. Es cierto que la politización del Tribunal Constitucional hace que, a mi juicio, Artur Mas no tenga que preocuparse por la sentencia sobre el Estatuto Catalán. En muchas ocasiones, los argumentos jurídico constitucionales brillan por su ausencia y priman los intereses partidistas. La preocupación de Artur Mas debería, incluso, ser menor a la vista de la política de Mariano Rajoy y co. cuyo objetivo no parece ser oponerse al cambio de régimen en materia territorial sino gestionar y participar en su asentamiento. En cualquier caso la visión de los nacionalistas sobre España está clara. Cuando nos conviene (trasvase del Ebro, infraestructuras con cargos a los Presupuestos del Estado) creemos en el sistema. Cuando puede perjudicarnos, lo detestamos.
Es como jugar al póker con las cartas marcadas. Siempre gana la banca.
El enfrentamiento en el seno del PP continúa y ahora se suma uno de los periodistas más importantes de las últimas décadas y, probablemente, el mejor referente de la derecha conservadora española desde la Transición. Ha sido director de ABC, uno de los fundadores de La Razón y, desde hace unos meses, Presidente de El Imparcial.
Por si Mariano Rajoy cree que su oposición en el PP se limita a dos periodistas (en clara alusión a Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramirez) y 25 madrileños, más le vale ir sumando a su lista negra uno más. Y no precisamente uno cualquiera sino el mismismo Luis María Ansón. Este conocido periodista en su artículo de hoy le dedica los siguientes comentarios:
“Francisco Álvarez-Cascos ha reaparecido para decirle a Rajoy las verdades que, en las cenas privadas, proclaman la mayoría de los dirigentes del PP, si bien luego callan como putas en público porque no quieren perder su puesto en la foto”
“No se pueden perder las elecciones por segunda vez y convertir el fracaso en una gloriosa derrota”
“Al día siguiente de su derrota frente a un rival fácil que acumulaba errores y despropósitos, Rajoy debió anunciar elecciones primarias en su partido para elegir democráticamente desde abajo al nuevo presidente. En lugar de eso ha creado un clima artificial y opresivo de que es un traidor el que no respalde su decisión de permanecer al frente del partido”
Ya nadie oculta el enfrentamiento y la guerra personal e ideológica se muestra con toda su crudeza. Por un lado, una excelente Presidente de la Comunidad de Madrid con unas líneas ideológicas recogidas en su gran discurso del “No me resigno“. Por otro lado, un político que ha perdido dos elecciones generales (una de ellas en el poder y con mayoría absoluta), aunque sin duda un político valioso e íntegro. Del discurso de Rajoy me ha llamado la atención su llamada a la solidaridad con los que más lo necesitan que, aparentemente, Aguirre rechaza. Es cierto que el liberalismo no resuelve del todo la cuestión de la redistribución de la riqueza a aquellos más necesitados. Pero eso no creo que haya sido el caso de Esperanza Aguirre, por ejemplo en matería de Viviendas de Protección Oficial.
Mariano Rajoy ha tenido también palabras muy duras para Pedro J. Ramiréz y Federico Jiménez Losantos al afirmar que a él -como Aguirre- no le han pedido que se presente un periodista o una radio sino los militantes. Pedro J. Ramiréz en su carta del director del 13 de abril calificó a Mariano Rajoy como un eterno segundon que, incluso, “fue descubriendo el atractivo de su papel como ingenioso y feliz subcampeón y empezó a disfrutar de ese premio de consolación“. Por otro lado, Federico Jiménez Losantos acusó a Rajoy de traicionar a los vivos y se disculpa por haber pedido el voto para él.
En fin, el enfrentamiento es total. Y creo que con este discurso Mariano quiere deshacerse de la acusación de timorato, indeciso y reafirmar su liderazgo. En mi opinión lo ha conseguido. No obstante, algunas precisiones. De un lado sería deseable que utilizara ese tono y vehemencia también contra el PSOE y los nacionalistas y, de otro lado no se equivoque porque Esperanza Aguirre no cuenta sólo con el apoyo de 25 madrileños.
Hoy ha se ha producido una operación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contra el terrorismo de ETA y el nacionalismo. En concreto diez personas que pasarán a disposición judicial. Veremos si el juez halla pruebas suficientes para condenar a estos “salvapatrias”. En cualquier caso diez delincuentes menos en las calles de Guipuzcoa (España). Diez profesionales del terror menos dedicados a amedrentar, extorsionar y a agredir a ciudadanos españoles que se limitan a ejercer su derecho inviolable a la libertad de expresión. Enhorabuena al Gobierno y a la Policia Nacional. Venceremos
Comienza el fin de semana y nada mejor que iniciarlo con un gran tema de rock patrio. Una canción que después de ser encumbrada a lo más alto por el público y la crítica en los 80, desapareció del repertorio de Loquillo.
Al tratar de los celos, la soledad, los deseos de venganza y, en general, el despecho que se siente cuando la persona que amas, que adoras, simplemente te abandona, supongo que un buen día alguien consideró que era una apología del maltrato machista. Es cierto que habla de violencia y venganza, pero ¿acaso la violencia y la venganza no son parte de la vida? ¿No hablar de ello hará que, por arte de magia, desaparezcan?
En mi opinión una chorrada. Cualquier persona medianamente cuerda sabe diferenciar entre la bella expresión de sentimientos humanos y universales como la tragedia, la venganza y el amor y la violencia de género. Me choca que Loquillo haya caído en la trampa de la corrección política. También habrá que dejar de representar las tragedias griegas, leer a Shakespeare, o exhibir Gilda.
En cualquier caso, al menos en este blog, el arte estará siempre por encima de la corrección. Loquillo / La Mataré.
Una de los peores pecados que, en mi opinión, puede cometer una persona que se dedica al periodismo es “venderse”. Es decir, faltar a la verdad en perjuicio de sus lectores. Es cierto que algunos diarios no tienen un público crítico y con opiniones propias. En muchas ocasiones, parece que tanto sus periodistas como sus lectores son hooligans y se limitan a defender incondicionalmente a su “equipo” con un tesón y una agresividad propia de un Ultrassur.
Así, es indiferente qué se haga, qué se diga o qué se opine sobre cualquier tema. Estas cuestiones son totalmente irrelevantes. Lo único importantes es el quién. Sí señor.
Si lo hace/dice el PP se trata de una actitud que roza el fascismo, contraria a la diversidad ecológica de España (digo, del Estado), destinada a enriquecer a las malvadas inmobiliarias y promotoras de la costa o a regar campos de golf (como si el turismo no generara riqueza y puestos de trabajo).
Por el contrario, si el PSOE hace/dice exactamente lo contrario de lo que prometió y trasvasa agua de una cuenca hidrográfica a otra diferente es una conducta totalmente legítima y solidaria. Los pobres barceloneses, que además votan nacionalista y socialista, necesitan esa agua sobrante que desemboca en el mar y, en ningún caso, se perjudica al medioambiente.
No obstante, este esquema mental tiene bastantes adeptos, probablemente debido a su facilidad. PP = MAL; PSOE / PSE / PSC = BIEN.
Y sobre este desagravio a valencianos y murcianos, ¿no dice nada nuestra flamante Ministra de Igualdad?
Después que la bazofia terrorista haya vuelto a atentar y a aterrorizar, en esta ocasión a los socialistas vascos, El País elabora el titular siguiente:
EL PNV PLANTA CARA A LA IZQUIERDA ‘ABERTZALE’
Uno, que nunca quiere perder la inocencia, piensa: ¡Aleluya! ¿Dejarán de subvencionar a las asociaciones de familiares de los delincuentes etarras? ¿Anunciarán que apoyan la ilegalización de la representación política de los asesinos y sus amigotes? ¿Defenderán un pacto antiterrorista que niegue a los delincuentes cualquier posibilidad de alcanzar sus fines? Incluso, en un momento de elucubración orgásmica, llegué a pensar, ¿habrán afirmado que los medios violentos vician de raíz un fin legítimo como es la autodeterminación? Es decir, que no puede existir un fin legítimo en la medida que los medios para alcanzarlo son el asesinato y el terror, aunque sus autores sean “vascos, vascos, requetevascos”
¡Iluso de mí! Simplemente se han manifestado por el vil atentado de ayer. Por supuesto, una manifestación silenciosa -no vaya a molestarse alguien-. Y, además, se les une el gran Joseba Egibar, conocido defensor de la democracia y el derecho a la vida.
Este titular es, en mi opinión, un indicio del futuro que nos espera. Zapatero se aliará con el nacionalismo vasco, que “planta cara” a los terroristas, y prepararán un pacto basado en la equidistancia. Me aventuro a adelantar el preámbulo de dicho acuerdo “Los firmantes rechazan y condenan con rotundidad la violencia y, a la vez, reconocen el derecho de autodeterminación de los pueblos oprimidos”. Vamos, que no me gusta ETA pero
Para aquellos que se acercan a navegar en este joven blog conocerán que su autor no es especialmente amigo de colectivizaciones socialistas, ni reinos de taifas propios de los nacionalismos periféricos. Asimismo, por si no lo he hecho ya, me declaro firme defensor de la necesidad de destinar mayores recursos a las Fuerzas Armadas españolas y de reconocer la labor de nuestros militares fuera y dentro de nuestras fronteras.
Por ello, es lógico que no esté de acuerdo con el nombramiento de Carme Chacón como Ministra de Defensa. Tiene un perfil pacifista del “No a la Guerra“, defensora del Estado residual, de la partición de nuestra Historia. En fin no precisamente una convencida del proyecto colectivo de España.
Así que me preocupaba que en su toma de posesión se abrazara a la corrección política y en lugar de las pertinentes alabanzas a España y a la Monarquía, utilizara términos como “!Viva el Estado Plural¡”, “!Viva la Jefatura del Estado¡” o “!Viva la PAZ¡” o directamente, omitiera estas tradicionales palabras, como hiciera su jefe en Afganistán.
Sin embargo, no fue así. Nuestra Ministra de Defensa gritó alto y claro ¡Viva España¡ ¡Viva el Rey! En estos tiempos que corren, creo que es bueno recordar los valores del sacrificio y orgullo que, al menos para mí, representan el patriotismo.
El Presidente del Gobierno ha anunciado la creación de un nuevo Ministerio que sintetiza la corrección política, el “buenismo” ideológico y las ideas vigentes entre la izquierda española tras el fracaso del marxismo: el “Ministerio de la Igualdad”. ¡Qué bonito y que bien queda¡ Todos iguales: Ni feos, ni inteligentes, ni vagos, ni audaces, ni afortunados, ni precavidos, ni temerarios, ni visionarios, ni mediocres, ni brillantes. No señor. Todos iguales.
Aprovechando el nombramiento de Bibiana Aído como “Ministra de la Igualdad”, el periodista Jesús Cacho escribe un artículo en su diario digital, del que extraigo un párrafo que me parece interesante:
”El Gobierno de un país civilizado no está para cambiar los usos y costumbres de sus gentes, no está para variar la escala de valores, no para interferir las normas de conducta regidas por el Derecho común, no está para eso, no señor. Está para intervenir lo menos posible y dejar aflorar los mejores impulsos de una sociedad civil madura, capaz de vivir y prosperar al margen del diktat del poder político.“
En efecto, la nación española es soberana (al menos por ahora) y de ella emanan los Poderes del Estado. Sin embargo, la democracia no se limita a dar un cheque en blanco al Gobierno mayoritario de turno para que organice todos los elementos de nuestra existencia. De hecho, la soberanía nacional tiene límites. Los límites de la libertad individual. Me da la sensación que la finalidad de este Ministerio será precisamente esa. Quebrar la libertad individual para la consecución de su idea de la Igualdad, y ampliar, los ya de por sí extensos, ámbitos de intervencionismo público.
El próximo Ministerio, ¿será el Ministerio de la Felicidad? !Qué mundo tan bonito¡ !Qué bello es vivir¡
Como se inicia el fin de semana, quiero compartir dos obras musicales que para mi muestran la filosofía y espíritu de, espero, muchas otras personas.
Por un lado, los principios y valores, el orgullo, el amor propio, la lealtad con los nuestros y la firme defensa de aquello en lo que cada uno crea. Una buena dosis de Rock & Roll con una de las bandas stoner más conocidas, Fu Manchu y su tema King of the Road.
Por otro lado, la búsqueda individual de la felicidad y el placer, el hedonismo alcoholizado, la irresponsabilidad consecuente y la satisfacción de los deseos más básicos de las personas. Una mezcla de Lindstrom de un tema de LCD Soundsystem (en mi opinión mejor que el tema original).