Gómez Navarro y la imposición de la moral “gay friendly”

octubre 9, 2008

Javier Gómez Navarro, ex Ministro y conocido empresario, se atrevió el otro día a decir:

 Las madres con hijos gays prefieren que sean diplomáticos para verles poco 

Y, como no, le llovieron todo tipo de críticas. Pues sí señor. Es una verdad que, a poco que pregunten un poco a la gente de 50 años en adelante, confirmará que es cierto. Entre  los homosexuales de familias bien era común optar por la carrera diplomática. Y no sólo porque las madres no quisieran verles, sino también porque podían mantener relaciones homosexuales al margen de la presión del entorno familiar y social.

Tal vez la forma de expresarlo por el exMinistro no ha sido la más adecuada, pero ha sido una pauta habitual hasta hace apenas unos años.

Entonces, ¿por qué tantas críticas?¿Acaso porque es mentira? ¿Implica un desprecio a la homosexualidad? ¿Es Gómez Navarro un peligroso homófobo? En absoluto, simplemente constata una realidad de las familias bien españolas.

Al final, en materia de corrección política lo de menos son los datos objetivos y contrastables. Los colectivos homosexuales parecen buscar continuamente una aprobación social de su modelo y opción personal. No se dan cuenta que esa continúa búsqueda de la aprobación social no tiene fin y jamás terminará, y por ello tienden a mantener un tono de indignación y enfado constante. La búsqueda continúa del beneplácito del resto de los ciudadanos les convierte en algo tedioso, aburrido e infeliz. Antes la homosexualidad tenía un cierto aíre contestatario y rebelde y, en torno a estos colectivos, surgían personas llenas de vitalidad y creatividad. Ahora se limitan a imponernos la celebración, reiterada y bajo cualquier circunstancia, de su opción personal. Y ojo al que no milite en este movimiento “gay friendly”, porque será acusado de los peores pecados: intolerante, fascista, machista…etc.

Al final estos movimientos se han acabado convirtiendo en lo que antes odiaban: conservadores garantes de una moral determinada, mojigatos, amigos del poder y la subvención e intolerantes con los que se atreven a realizar cualquier calificación que no festeje la homosexualidad.


El lobby Gay y UPyD

mayo 16, 2008

Hace ya varios meses, y por casualidad, llegué al blog de Aquiles. Desde el principio me enganchó. Rompe la común creencia de que los homosexuales tienen que ser de izquierdas. De hecho, descubrí que la homosexualidad, como ejercicio individual de la libertad sexual, tiene mucho más en común con las ideas y principios liberales que con la izquierda. También aprendí que hay muchos gays que en absoluto se sienten representados por Zerolo o las asociaciones de homosexuales y que los ven como meros lobbys políticos que venden su “presunta influencia” a cambio de subvenciones, favores legales o, como cualquier otro colectivo progre, en contraprestación a la concesión de los famosos carnets de demócrata. Sin duda fue una pena que Aquiles decidiera abandonar su blog pero como él mismo afirma la misión “era erradicar la idea de que homosexualidad y progresía eran un tándem inseparable” y sin duda que lo ha conseguido (yo soy un buen ejemplo). Aquiles incluso obtuvo un cierto renombre en diversos medios al demostrar que el barrio de chueca prefería al PP antes que a la izquierda. Esperemos que algún día se anime a retomar su misión.

 En cualquier caso, hay otros dispuestos a continuar. Un bueno ejemplo es fan fatal, que hoy recoge un excelente artículo publicado en una revista de UPyD. Bajo el título de “La nueva inquisición gay”, el autor analiza la utilización de la condición sexual con fines ajenos a ella. La controversia entre UPyD y una revista gay se inició por un cartel que producía ahorcadas en el que se encañonaba a un Guardia Civil (si, esos que los cabrones de ETA asesinan en cuando pueden). A los miembros de UPyD no les pareció nada divertida la gracieta y fueron calificados (adivinadlo!) pues de lo de siempre: fachas y homófobos. Ante la calificación de extrema derecha a UPyD y la exigencia de Zero de que se retractaran, la respuesta de Carlos Martínez Gorriarán es, simplemente, impecable:

 Pues con nosotros lo tienen claro. Venimos de una escuela mucho más dura: de un sitio donde te juegas literalmente la vida por enfrentarte a otra Inquisición, esta con “k”, la euskal Inkisizioa de ETA. No es petulancia, es simplemente verdad. Por eso, algunos encontramos que la broma de la felación impuesta a un tricornio a punta de pistola no tiene maldita la gracia

Los que están en la primera línea en la lucha contra ETA y sufren el nacionalismo excluyente en el Gobierno vasco desde hace décadas no tiene tiempo ni ganas para discutir de memeces. Ese cartel es repugnante y que se metan sus carnets de demócratas y de “gay friendly” por…donde les quepa.