Me encanta que increpen y agredan a Güemes y Aguirre

octubre 6, 2008

Lo confieso. Me encanta que a Güemes y a Esperanza Aguirre les increpen (y agredan) cada vez que van a los hospitales públicos. De hecho creo que a ellos también les gusta. Porque dice mucho del respeto y la tolerancia de una parte de la izquierda que de demócrata tiene lo justo. Esa fe ciega en su superioridad moral de la que continuamente hacen gala provoca que los menos inteligentes muestren su verdadera cara agresiva, malencarada, incapaces de aceptar que, al menos en Madrid, Esperanza Aguirre nos gusta. 

Y estas agresiones ponen de manifiesto ante los ojos de los trabajadores a qué dedican los sindicatos los millones de Euros que reciben a costa del contribuyente. No a preocuparse de los trabajadores o de los enfermos sino de sus propios beneficios y prebendas ante el miedo de que el Partido Popular intente hacer más eficaz la sanidad pública, sin importarle ideologías trasnochadas que han demostrado continuamente su fracaso. Y la mejor prueba del fracaso de la sanidad pública es que en cuanto la gente tiene un poco de dinero lo primero que hace es contratarse un seguro privado. Así huyen de la muy “socialista” sanidad pública. 

Porque lo importante qué es. ¿Qué los sindicatos tengan poder en los órganos de dirección?¿Qué los hospitales sean propiedad de la Comunidad Autónoma? ¿Qué el presupuesto para sanidad sea de miles de millones de euros que no se saben bien donde van y que sufragan con el sudor de su frente los contribuyentes?

 Pues no. Lo importante será que los hospitales funcionen, que den un buen servicio a los enfermos y al menor coste posible. Lo demás son tonterías.

Por cierto, no he podido evitar reírme a carcajada limpia cuando he escuchado a una señora arremeter contra Esperanza Aguirre gritando “¡No hay televisores en las habitaciones!” ¡Que vergüenza! ¡Que injusticia! Esta Esperanza Aguirre es facha pero muy facha. Que también le faciliten una Play Station, una suscripción al Diez Minutos y un buen solomillo de ternera. Total ella no lo paga.


El PP privatizará Telemadrid

septiembre 5, 2008

El Partido Popular anuncia una importante y significativa medida: la privatización de Telemadrid. Un gran ejemplo de política liberal, que no pueda apoyar la utilización de nuestros impuestos para hacer propaganda política y cultural. Los poderes públicos han demostrado ser incapaces de sanear las radios y televisiones públicas y de hacer una programación de calidad. No es de recibo que se justifiquen gastos de millones de Euros porque es la única manera de que se emitan documentales sobre el comportamiento de la hormiga del Serengueti y se compita deslealmente con las cadenas privadas. Desde siempre, tanto el PSOE como el PP, han utilizado las televisiones públicas en su propio beneficio y a nuestra costa. Que se la devuelvan a los ciudadanos

Sin duda una buena medida por la que Esperanza Aguirre se postula como la política española más cercana a la ideología liberal.


A favor del Voto Inmigrante

julio 11, 2008

Así es. El autor de este blog se manifiesta a favor de conceder el derecho al voto a los inmigrantes legales residentes en nuestro país. Y ello, por diversas razones. 

En primer lugar, porque la inmigración es un proceso imparable que debemos asumir como inevitable. En segundo lugar porque estoy profundamente convencido de las bondades del pensamiento político liberal y, por tanto, no tengo porque dudar de la capacidad de la derecha sociológica para atraer hacia sus posturas a los inmigrantes. En tercer lugar porque se trata de una trampa de la izquierda española (como ya lo fueron  el matrimonio homosexual, la ley de memoria histórica o la ley de Igualdad) cuyo objeto principal es acusarnos a muchos de xenófobos y racistas. Igual que han sido capaces de calificarnos de homófobos, franquistas o machistas, ahora le toca el turno a la raza. Y, en último lugar, porque me parece razonable que puedan ejercer un derecho político tan importante como el voto personas que viven y trabajan en nuestras ciudades y municipios desde hace varios años.

Los inmigrantes que vienen a nuestro país son, en muchas ocasiones, emprendedores que lo dejan todo para buscarse un futuro mejor en sociedades en las que existen más oportunidades. Dejan atrás familias, amigos, entorno, en ocasiones, la lengua y se aventuran sin apenas recursos y confiando únicamente en su fuerza de trabajo para subsistir y construir un futuro para ellos y sus familiares.

Por ello, la corrección política de la igualdad y el relativismo propia del socialismo (por llamarlo de alguna manera) de ZP, puede ser una mercancía poco interesante para los inmigrantes. Además, no hay que olvidar que, en la mayor parte de las ocasiones, los inmigrantes vienen de sociedades patriarcales y machistas, que no verán con buenos ojos las propuestas de Zerolo, el desprecio a la familia o la defensa del aborto.

A pesar de eso, dudo que el pijerio de Genova afronte con valentía esta cuestión y volverá a permitir que, en breve, la gente común identifique derecha con racismo. Todos, claro está, salvo nuestra alumna más avezada y, hasta la fecha, mi favorita.

 


El 2 de mayo de 1808 y la Vicepresidenta del Gobierno

mayo 4, 2008

Aunque con unos días de retraso, no me gustaría dejar de pasar la fecha del 2 de mayo para recordar la oposición de una nación a la ocupación francesa. Creo que Esperanza Aguirre, siempre inteligente y valiente, ha hecho muy bien en reivindicar este bicentenario como prueba y evidencia de la existencia de una nación, que conocemos como España.

 

En las últimas fechas sobre este bicentenario se han editado libros, películas y se han celebrado varios debates televisivos. En cualquier caso, en torno a esta hecho histórico existen dos posturas (cada vez más irreconciliables). La de aquellos que creemos que España es una nación y un proyecto colectivo válido y vigente y la de aquellos que niegan su existencia y creen que lo más correcto es continuar con su lenta pero implacable destrucción.

 

Como no soy historiador no puedo entrar a discutir en detalle qué ocurrió en aquella jornada, existiendo otras fuentes mucho más valiosas. Pero sí reivindico a España como nación y Estado, integrado en la Unión Europea, en la OTAN, democrático y liberal, en el que los ciudadanos somos todos iguales y libres, independientemente de nuestro lugar de nacimiento.

 

Por ello, especial sorpresa me han causado las declaraciones de la Vicepresidenta del Gobierno de España, al reclamar la figura de los españoles colaboracionistas con los invasores, conocidos como afrancesados. Así, nuestro Gobierno no reivindica a aquellos ciudadanos españoles de las clases más dispares que se sublevaron contra el invasor francés, sino que se identifica con la minoría colaboracionista que intentó asentarse en el poder aprovechando la invasión francesa. Vamos, como si el Gobierno de Sarkozy manifestara su identificación con la Francia colaboracionista de Vichy en contra de la resistencia popular al nazismo.

 

Excelentes análisis de estas declaraciones se pueden encontrar en los blogs de Cesar Vidal y de Luis del Pino.

 

Lo que no consigo entender es ese afán de nuestro Gobierno por enterrar la nación que le otorga su propia legitimidad. Si España deja de existir, ¿quién obedecerá sus Reales Decretos? ¿Cómo controlarán la educación? ¿Cómo reinventarán la historia? ¿Qué harán para ofender a los católicos? ¿Cómo subvencionaran a sus amigos del mundo cultureta? En fin, ellos mismos se están poniendo la soga al cuello.

 

Os dejo con el gran cuadro de uno de nuestros mejores pintores, Goya y su obra sobre los fusilamientos posteriores a la revuelta popular contra los franceses.

 


Mariano enseña los colmillos

abril 20, 2008

Ya nadie oculta el enfrentamiento y la guerra personal e ideológica se muestra con toda su crudeza. Por un lado, una excelente Presidente de la Comunidad de Madrid con unas líneas ideológicas recogidas en su gran discurso del “No me resigno“. Por otro lado, un político que ha perdido dos elecciones generales (una de ellas en el poder y con mayoría absoluta), aunque sin duda un político valioso e íntegro. Del discurso de Rajoy me ha llamado la atención su llamada a la solidaridad con los que más lo necesitan que, aparentemente, Aguirre rechaza. Es cierto que el liberalismo no resuelve del todo la cuestión de la redistribución de la riqueza a aquellos más necesitados. Pero eso no creo que haya sido el caso de Esperanza Aguirre, por ejemplo en matería de Viviendas de Protección Oficial.
Mariano Rajoy ha tenido también palabras muy duras para Pedro J. Ramiréz y Federico Jiménez Losantos al afirmar que a él -como Aguirre- no le han pedido que se presente un periodista o una radio sino los militantes. Pedro J. Ramiréz en su carta del director del 13 de abril calificó a Mariano Rajoy como un eterno segundon que, incluso,  “fue descubriendo el atractivo de su papel como ingenioso y feliz subcampeón y empezó a disfrutar de ese premio de consolación“. Por otro lado, Federico Jiménez Losantos acusó a Rajoy de traicionar a los vivos y se disculpa por haber pedido el voto para él.

En fin, el enfrentamiento es total. Y creo que con este discurso Mariano quiere deshacerse de la acusación de timorato, indeciso y reafirmar su liderazgo. En mi opinión lo ha conseguido. No obstante, algunas precisiones. De un lado sería deseable que utilizara ese tono y vehemencia también contra el PSOE y los nacionalistas y, de otro lado no se equivoque porque Esperanza Aguirre no cuenta sólo con el apoyo de 25 madrileños.

 


Esperanza suspendida en suelo y vivienda

abril 9, 2008

 

A pesar de la defensa y alabanzas que en este blog se han proferido a Esperanza Aguirre, también nos gusta criticar, ese defecto tan nuestro y tan español. 
Y hago referencia a un texto de Pedro Schwartz que se hace varias preguntas sobre el intervencionismo de la Comunidad de Madrid en materia de suelo y vivienda.  

 

 
 
 

 

¿por qué le satisface haber construido más viviendas de protección oficial que ninguna otra comunidad española? ¿Por qué ha decidido limitar todas la nuevas construcciones en su territorio, fuera de la capital, a un máximo de cuatro alturas? 
 

Hace muy bien el Sr. Schwartz porque no muestra mucha coherencia aquel dirigente político que se adhiere a las libertades personales y a la apertura empresarial y, a la vez, interviene de forma coactiva e injustificada contra esas mismas libertades.

Sin duda es cierto que uno de los elementos fundamentales del alto precio de la vivienda es el control político sobre el suelo, ayuntamientos que pueden decidir donde, cuando y cuanto se puede construir, impidiendo que la oferta de vivienda se amplíe para satisfacer la demanda. Como olvidar además todos los permisos, licencias, y burocracias varias. Es decir, no toda la crisis es culpa de las promotoras y constructoras, intrínsecamente malas y especuladoras diabólicas (¿quién si no va a construir casas?).

Para aquellos que alegremente celebraran la crisis de todas estas empresas (¡algunas son tan malvadas que incluso cotizan en Bolsa¡), olvidan los perjuicios que sufrirán sus empleados, clientes, proveedores, etc. Estas promotoras y constructoras concentran una buena parte del empleo nacional y una parte sustancial del PIB. ¿Qué pasará con todas las familias cuyos salarios dependen de estas empresas? No entiendo como no les chirrían sus argumentos contradictorios.

Hace tiempo pude escuchar a Pilar Rahola en la televisión criticar a los especuladores que compran sobre plano (¿quién va a financiar sino su construcción?), a la urbanización excesiva de terrenos (¿aumentar la oferta no reduce los precios?) y a aquellos que no arriendan sus inmuebles (¿alguien le ha explicado los problemas legales para desahuciar a un inquilino moroso?).

En fin, y para no desviarme del tema, Esperanza suspendida en materia de suelo y vivienda.

 

 

  

                                 

        

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

 

 

 

 


Yo tampoco me resigno

abril 8, 2008