¿Y si dejo de pagar mi hipoteca….

octubre 15, 2008

Los gobiernos de todo el mundo corren como locos a comprar acciones de entidades financieras, adquirir sus activos tóxicos (es decir, no rentables), avalarles en el mercado interbancario, darles préstamos sin apenas garantías y todo tipo de ayudas y subvenciones.

Si la fuente de financiación del Estado son los impuestos y los impuestos los pagamos los contribuyentes, mediante un simple silogismo terminamos concluyendo que los contribuyentes estamos pagando a la banca los 100.000 millones de Euros anunciados por Zapatero.

Entonces si yo soy contribuyente soy titular de un crédito frente al banco y, el banco, a la vez es acreedor mío por un préstamo hipotecario. En consecuencia el banco y yo somos acreedores y deudores el uno del otro y según nuestro Código Civil ambas deudas se compensarían y se extinguirían.

Por tanto, si dejo de pagar mi hipoteca ¿podré oponerme a la ejecución del Banco?

¿Hay algún abogado por ahí?


Racismo en las elecciones de EEUU

octubre 13, 2008

Desde hace unas semanas intento seguir el blog Democracia en América y, en particular, los post de Alberto Acereda. Disfruté mucho con su análisis sobre la existencia de una verdadera democracia representativa en EEUU en la que los congresistas dependen directamente de los ciudadanos que les han votado y no tanto del Presidente de su Gobierno o del líder máximo de su partido político. No pude evitar sentir cierta tristeza al comparar su democracia con la partitocracia española (y en general continental), en la que los diputados se limitan a votar las leyes y propuestas según ordene su jefe parlamentario (lo contrario implica una sanción económica) y su renovación en el cargo depende del aparato que elabora las listas electorales y decide quién contará esa legislatura con un escaño y quién, en el peor de los casos, tendrá que buscarse un sueldo en el sector privado (esto vale tanto para Ferraz como para Génova).

Pues bien, al hilo del post de hoy de Democracia en América, que afirma que McCain todavía tiene opciones de ganar las elecciones, quisiera reflexionar en voz alta sobre algo que nadie parece atreverse a decir. Me refiero al voto racista en los Estados Unidos de América. Es decir, la decisión del voto en función del color de la piel y raza del candidato. 

De un lado, algunos norteamericanos votarán a Obama por ser negro, tanto negros que sueñan con que uno de los suyos alcance la Casa Blanca, como personas de raza blanca que votarán también a Obama, bien sea por los complejos de culpabilidad existentes en relación con el maltrato que se le ha dado a esta raza en los EEUU como porque es lo que dicta en la actualidad la corriente de corrección política (véanse, por ejemplo, la gran cantidad de apoyos de los actores de Hollywood que así purgan el sentimiento de culpabilidad de vivir en sus inmensas mansiones y de llevar toda su vida sin entrar en un barrio negro).

De otro lado, en mi opinión, también existe un voto latente, inconfesable e incorrecto que tal vez no se haya manifestado en las encuestas que votará a la contra. Es decir, en contra de que una persona de raza negra dirija los destinos de su país. Y en este grupo de personas no incluiría sólo al hombre blanco de la América profunda, sino también a otros grupos raciales (chinos, sudamericanos, coreanos, etc.) que pueden tener una cierta aversión a las personas de raza negra.

A pesar de no ser sociólogo, ni conocedor en profundidad de la sociedad norteamericana, sí que he pasado algunas temporadas allí. Y no creo que, salvo tal vez en las grandes ciudades, la regla general sea la integración entre las diferentes razas. En muchas ocasiones los grupos raciales mantienen sus propios lazos sociales, tradiciones y valores diferenciados. Digamos que se respetan pero no se mezclan.

Por todo eso, coincido con Alberto Acereda que esto todavía no se ha acabado…


Gómez Navarro y la imposición de la moral “gay friendly”

octubre 9, 2008

Javier Gómez Navarro, ex Ministro y conocido empresario, se atrevió el otro día a decir:

 Las madres con hijos gays prefieren que sean diplomáticos para verles poco 

Y, como no, le llovieron todo tipo de críticas. Pues sí señor. Es una verdad que, a poco que pregunten un poco a la gente de 50 años en adelante, confirmará que es cierto. Entre  los homosexuales de familias bien era común optar por la carrera diplomática. Y no sólo porque las madres no quisieran verles, sino también porque podían mantener relaciones homosexuales al margen de la presión del entorno familiar y social.

Tal vez la forma de expresarlo por el exMinistro no ha sido la más adecuada, pero ha sido una pauta habitual hasta hace apenas unos años.

Entonces, ¿por qué tantas críticas?¿Acaso porque es mentira? ¿Implica un desprecio a la homosexualidad? ¿Es Gómez Navarro un peligroso homófobo? En absoluto, simplemente constata una realidad de las familias bien españolas.

Al final, en materia de corrección política lo de menos son los datos objetivos y contrastables. Los colectivos homosexuales parecen buscar continuamente una aprobación social de su modelo y opción personal. No se dan cuenta que esa continúa búsqueda de la aprobación social no tiene fin y jamás terminará, y por ello tienden a mantener un tono de indignación y enfado constante. La búsqueda continúa del beneplácito del resto de los ciudadanos les convierte en algo tedioso, aburrido e infeliz. Antes la homosexualidad tenía un cierto aíre contestatario y rebelde y, en torno a estos colectivos, surgían personas llenas de vitalidad y creatividad. Ahora se limitan a imponernos la celebración, reiterada y bajo cualquier circunstancia, de su opción personal. Y ojo al que no milite en este movimiento “gay friendly”, porque será acusado de los peores pecados: intolerante, fascista, machista…etc.

Al final estos movimientos se han acabado convirtiendo en lo que antes odiaban: conservadores garantes de una moral determinada, mojigatos, amigos del poder y la subvención e intolerantes con los que se atreven a realizar cualquier calificación que no festeje la homosexualidad.


Me encanta que increpen y agredan a Güemes y Aguirre

octubre 6, 2008

Lo confieso. Me encanta que a Güemes y a Esperanza Aguirre les increpen (y agredan) cada vez que van a los hospitales públicos. De hecho creo que a ellos también les gusta. Porque dice mucho del respeto y la tolerancia de una parte de la izquierda que de demócrata tiene lo justo. Esa fe ciega en su superioridad moral de la que continuamente hacen gala provoca que los menos inteligentes muestren su verdadera cara agresiva, malencarada, incapaces de aceptar que, al menos en Madrid, Esperanza Aguirre nos gusta. 

Y estas agresiones ponen de manifiesto ante los ojos de los trabajadores a qué dedican los sindicatos los millones de Euros que reciben a costa del contribuyente. No a preocuparse de los trabajadores o de los enfermos sino de sus propios beneficios y prebendas ante el miedo de que el Partido Popular intente hacer más eficaz la sanidad pública, sin importarle ideologías trasnochadas que han demostrado continuamente su fracaso. Y la mejor prueba del fracaso de la sanidad pública es que en cuanto la gente tiene un poco de dinero lo primero que hace es contratarse un seguro privado. Así huyen de la muy “socialista” sanidad pública. 

Porque lo importante qué es. ¿Qué los sindicatos tengan poder en los órganos de dirección?¿Qué los hospitales sean propiedad de la Comunidad Autónoma? ¿Qué el presupuesto para sanidad sea de miles de millones de euros que no se saben bien donde van y que sufragan con el sudor de su frente los contribuyentes?

 Pues no. Lo importante será que los hospitales funcionen, que den un buen servicio a los enfermos y al menor coste posible. Lo demás son tonterías.

Por cierto, no he podido evitar reírme a carcajada limpia cuando he escuchado a una señora arremeter contra Esperanza Aguirre gritando “¡No hay televisores en las habitaciones!” ¡Que vergüenza! ¡Que injusticia! Esta Esperanza Aguirre es facha pero muy facha. Que también le faciliten una Play Station, una suscripción al Diez Minutos y un buen solomillo de ternera. Total ella no lo paga.


El día que los EEUU se hicieron socialdemócratas

octubre 3, 2008

Hoy es un día triste para todos aquellos que creemos en la libertad individual y la responsabilidad personal frente a la coacción de los poderes públicos y la socialización obligatoria de las pérdidas y los beneficios.

El país ejemplo para muchos de estos ideales ha decidido convertirse a la mediocridad de la socialdemocracia y adoptar principios propios de nuestro viejo continente. En mi opinión, la decisión aprobada hoy por el legislador norteamericano tendrá consecuencias inevitables a lo largo de las próximas décadas. Unas consecuencias en la mentalidad y valores de los norteamericanos. Las personas ya no serán responsable de sus decisiones, de los riesgos asumidos y de las responsabilidades contraídas porque si hoy se ha decido ayudar a los mercados financieros a costa del contribuyente (tanto por vía tributaria como por medio de la inflación), ¿cómo podrán negarse mañana a redistribuir rentas a otros grupos sociales?

La existencia será más predecible y estará más encorsetada por normas innecesarias, burócratas que repartirán nuestros pequeños ahorros, organismos reguladores que hincarán sus dientes en nuestro dinero, seguros obligatorios, sindicatos subvencionadas, televisiones públicas…en fin…una vida más aburrida y triste. 

George Bush pasará a la historia como el Presidente que nos convenció con mentiras de la necesidad de apoyar la guerra contra Irak y como el Republicano que permitió la entrada de la socialdemocracia en el alma y núcleo de los Estados Unidos de América.

 No te echaremos de menos George, al menos yo.


La crisis financiera y el plan Bush

septiembre 30, 2008

Las élites financieras y políticas occidentales están intentando por todos los medios que los contribuyentes salvemos a las empresas financieras. Así, todos aquellos que durantes años han adoptado decisiones de alto riego financiero y ganado mucho dinero, ahora nos piden ayuda cuando vienen las vacas flacas.

El Congreso de los Estados Unidos, por ahora, no ha comprado ese mensaje alarmista elaborado por Bush y que cuenta con el apoyo de los burocratas europeos, financieros de todo tipo y medios de desinformación mundiales. ¿El fin del capitalismo? ¡Una leche! Podrán ser tiempos difíciles y muchas personas lo pasarán mal, pero no hemos llegado hasta este punto de la historia para que nos vengan George Bush, Paulson, ZP, Obama, Gabilondo, Gordon Brown y McCain a explicar que lo bueno es la intervención pública en la economía, que hay que corregir los excesos del mercado y que por nuestro bien hay que subir los impuestos, imponernos más obligaciones legales y limitar nuestra libertad.

Os adjunto un video visto aquí que explica con un humor ácido e ingenioso lo que el establishment nos quiere “vender” como algo irremediable. Vamos, igual que Al Gore nos dice que como sigamos usando nuestro coche en lugar de una bicicleta el mundo desaparecerá, ahora nos vienen con que, o les dejamos intervenir con nuestro dinero o el fin del mundo está cerca. Uhhhh…que miedo…..


Ferhergón soluciona la crisis

septiembre 29, 2008

Ferhergón elabora el plan que nos salvará a todos del negro agujero en el que nos hayamos. Sin duda, mucho mejor que los 700.000 millones (o billones, que más da) de los contribuyentes americanos defendido por Bush, que las prohibiciones de apostar a la baja de la SEC y la CNMV, que las nacionalizaciones de bancos, que la compra con dinero público de activos valorados muy por encima de su valor o que la emisión de billones (o trillones) de dólares por la FED o euros por el BCE.

Unas propuestas no ya dignas de Obama o ZP (seguro que como lean esto, las copian inmediatamente) sino del propio camarada Stalin. El plan de Ferhergón consiste en:

  1. Prohibir que las acciones de las empresas bajen de precio. Un reducido grupo de funcionarios, supervisados por Pepiño Blanco y Solbes, son capaces de preparar un Real Decreto en un par de tardes.
  2. Obligar a los contribuyentes a comprar acciones de las empresas más afectadas por la crisis. Por supuesto, la obligación no se cumplirá por la simple compra de cualquier valor, sino por aquellos más afectados por la crisis: bancos que invirtieron en estructurados de Lehman Brothers o subprimes, inmobiliarias con serios problemas de liquidez, etc.
  3. Facultar a la CNMV para fijar el precio de las acciones.

George Bush y Henry Paulson estarán encantados con estas medidas.