Maruja Torres acusa al libre mercado de matar

julio 31, 2008

Últimamente El País está que se sale. Hoy es el turno de otra de sus pesos pesados, la Sra. Maruja Torres. Utilizando la sátira y la ironía, enlaza el libre mercado con las guerras y con una presunta reducción del volumen de la población. La población a reducir por le mercado serían los “empeñados en hipotecas que no pueden pagar, desempleados y otros seres humanos sobrantes o rechazables“. Es decir, el mercado corrige ineficiencias y conseguirá que “nos habremos librado de millones de desechables“.

Al mencionar las maldades del mercado, obvia que el “avaricioso” mercado está integrado por ciudadanos libres que voluntariamente intercambian sus bienes y servicios. También olvida que las transacciones libremente celebradas generan beneficios a las partes que las realizan (si no, difícil sería que las realizarán). Y que cuando se realizan dentro del respecto a las normas, no tienen por qué perjudicar a terceros. Finalmente, como resultado de multitud de transacciones, el conjunto del mercado (es decir, todos los ciudadanos) terminan beneficiándose.

Pero no claro. Lo bueno es redistribuir, poner trabas, reglamentaciones y todo tipo de cortapisas a los emprendedores, a los trabajadores, a los autónomos, a los que se arriesgan para desarrollar su propio proyecto vital e, incluso, como hace esta Sra., acusarles de causar muerte y pobreza. ¿Acaso desconoce Vd. la muerte y pobreza que ha causado el comunismo? ¿Y los millones de parados, de corrupción y de funcionarios y burócratas que ha generado la socialdemocracia?

Si no hay libre mercado ni globalización, ¿quién les va a comprar sus productos a los países en desarrollo? ¿Vd.? ¿Comisiones Obreras? ¿El Grupo Prisa? Pues no Sra. El mercado será quien los adquiera, por suerte para los ciudadanos de esos países.


Rodríguez Braun y sus ensayos liberales

julio 29, 2008

Ayer compré un libro sobre una materia que continúa siendo una gran desconocida para mí, pero que espero, poco a poco, ir conociendo mejor: la economía. 

El libro está escrito por uno de los economistas liberales más mediáticos y conocidos, del que ya hemos escrito en otras ocasiones, Carlos Rodríguez Braun y su título es “Diez Ensayos Liberales“. Para aquellos que dirigimos nuestra vida académica hacía otras ramas y que no tenemos tiempo para leer voluminosos y (en ocasiones tediosos) libros sobre economía, este autor nos da una visión sólida, contundente y demoledora contra el pensamiento progre y mayoritario en la política de nuestros días, con el que también te reirás y divertirás.

Además, resulta que ayer de casualidad pude verle en el programa de Sánchez-Drago en el que el propio Rodríguez Braun nos dio algunas pinceladas sobre la libertad individual, la coacción que ejercen los poderes públicos sobre los ciudadanos y su desprecio al personaje de Robin Hood (aquel que legitimaba el robo a los ricos).

Aprovecho para adjuntaros un video en el que expone, junto con otros conocidos liberales como Pedro Schwart y Manuel Jesús González, su visión de la  política y economía en FAES. Estos economistas defienden ideas y principios claros en defensa del libre comercio y la libertad individual que, a mi juicio, pueden resultar atractivos e interesantes para mucha clase media desconocedora de esta ideología. Entre otras cuestiones, comentan las siguientes:

 – El intercambio de bienes y servicios genera beneficios a ambas partes y se convierte así en fuente de riqueza para el conjunto de la sociedad.

 – La sociedad no tiene que garantizar al ciudadano un renta mínima para desarrollar su propio proyecto vital, sino que deberá ser este el que la consiga mediante su esfuerzo y trabajo.

 – La derecha liberal no tiene por qué ser un partido simpático, José María Aznar ganó dos elecciones generales y era todo menos simpático. La forma de ganar a la izquierda nacionalista es el enfrentamiento ideológico.

 – El exceso de liquidez generado por la Reserva Federal es uno de los causantes de la crisis mundial que vivimos. La inyección de liquidez ha causado un problema de inflación y que se apostara por proyectos empresariales poco seguros y rentables.


Gómez de Liaño y el Grupo Prisa

julio 24, 2008

Después de la persecución profesional y personal del Grupo Prisa en su totalidad y sus amigos en el PSOE durante años hasta conseguir que el Juez Gómez de Liaño fuera condenado por prevaricación por el Tribunal Supremo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha confirmado que los jueces que fallaron sobre su causa “no fueron imparciales“. Tras unos días de ensordecedor silencio de El País, finalmente se ha visto obligado a informar. Y siguiendo la máxima de no permitir que la realidad te estropee un buen titular, su editorial “Prevaricó; claro que síse mantienen en sus trece.

 Al fin y al cabo, ¿quién es el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para afearles la conducta? ¿Cómo se atrevió este señor a examinar la causa contra el Gran D. Jesús Polanco? ¿Acaso no saben quién manda aquí? ¿No conocen que en España despreciamos a Montesquieu y la falacia de la separación de poderes?  :

Javier Gómez de Liaño, siendo juez de la Audiencia Nacional, prevaricó. Hizo exactamente lo que la justicia española dice que hizo: tomar resoluciones injustas a sabiendas, el delito más grave que puede cometer un magistrado como tal.

Jejeje, que tíos. Ni un atisbo de disculpa o rectificación.


El mercado es amoral….y otras sandeces

julio 22, 2008

Hace ya unos días leí un artículo en El País que me sorprendió por su ataque directo a la libertad individual y por considerar a las personas como simples idiotas que desconocen qué es lo mejor para ellos, qué necesitan en realidad o cuáles son sus verdaderos deseos. Para responder a todas esas preguntas que, sin lugar a dudas, superan al ciudadano medio (recordemos su estupidez innata) ya están los burócratas (personas cuyos sueldos pagamos todos para que piensen por nosotros y que habitan en Ministerios, Direcciones Generales, Sindicatos, Ayuntamientos, Oficinas de Consumo, etc.) y no la malvada “libertad”.

El título del artículo y el diario donde se publica ya nos anticipa su contenido (Sobre la moral y el mercado). Desde el inicio se evidencian las contradicciones existentes en la izquierda mundial. Y ello porque comienza reconociendo que los países que han considerado la libertad individual y la libre competencia como pilares (aunque sean parciales) de sus economías y sistemas políticos obtuvieron, en lo económico, “resultados mucho mejores que los países gobernados por regímenes centralizados y autoritarios, de tipo soviético“. La revolución que acabó con el Muro de Berlín en 1989 puso a muchos intelectuales en apuros pero continúan mutando para negar que el capitalismo es, hasta la fecha, el mejor sistema político, incluso para las capas más desfavorecidas a las que tanto aseguran defender los progres.

No obstante, en el siguiente párrafo vienen los peros porque en seguida recula y afirma sin tapujos “La competencia de mercado decide qué productos son los más atractivos“, claro las personas medias somos gilipollas y totalmente manipulables porque “el objetivo es obtener beneficios en la producción y el intercambio de bienes y servicios, con el mínimo control posible por parte de Gobierno y sindicatos“. No hombre, cuando alguien crea una empresa o trabaja para ella no es con ánimo de lucro sino para generar riqueza que se quede el Estado y pueda repartir alegremente el fruto de tu esfuerzo y garantizarse un buen número de votos. Y de los sindicatos….pues ya sabe…los asalariados (como un servidor) corremos todos a inscribirnos, a pagar las cuotas, votamos en las elecciones sindicales y cuando vemos a un “liberado” le observamos con orgullo y con el convencimiento de que defiende nuestros intereses.

Sr. Jackson, la transparencia y libertad de información en los mercados no son consecuencia de que “el mercado era amoral” sino que es uno de los elementos que lo hacen más eficiente, por lo que no atribuya a la izquierda esas conquistas, que Vds. sólo saben de imposición de trabas innecesarias e impuestos a la gente honrada y trabajadora. Y la actual  crisis no es culpa de la libertad y de la libre competencia. De hecho, estos factores son los que determinan que pueda existir una crisis y que haya reajustes en los mercados. En Cuba, Corea del Norte o el bloque comunista de antaño, es decir en aquellos lugares en los que se consideraba que “el mercado es amoral“, siempre se estaba en crisis y no había productos entre los que elegir. Por mucho que le pese al Sr. Jackson, los fallos de los reguladores y los errores de cálculo de inversores y empresarios no afectan a la solidez del capitalismo.

Sé que es duro aceptarlo, querido amigo, pero su izquierda perdió la batalla con la caída del bloque comunista, hace casi veinte años.


Feminismo y maltrato

julio 20, 2008

Acabo de ver un anuncio en la televisión contra el maltrato a las mujeres por sus parejas. Al terminar el spot, aparece el logo del Ministerio de Igualdad. Lógicamente cualquier persona razonable está en contra de la violencia física contra otras personas. Yo también. 

Sin embargo, es inevitable hacerse algunas preguntas sobre la actuación de los poderes públicos en el tema del maltrato familiar. Desde que se han empezado a utilizar términos como “terrorismo de género”, “violencia machista” y hacer campañas publicitarias públicas, crear observatorios de violencia de género, Institutos de la Mujer, etc., las cifras sobre fallecimientos y agresiones a mujeres por parte de sus parejas no cesan de aumentar.

Ante esta situación, la solución propuesta por la izquierda es la única que conocen: más fondos y más dinero con cargo a los ciudadanos. Más ministerios, más campañas de publicidad, más secretarías generales, más burócratas…y las cifras de la violencia continúan subiendo.

En cualquier empresa en la que un departamento cada vez que obtiene más fondos, se incrementan los problemas que, presuntamente, pretende resolver, merecería, cuando menos, una importante reflexión.

El feminismo debiera examinar y evaluar sus posturas, a la vista de los muy decepcionantes resultados de sus planteamientos y gestión de fondos públicos.


Intercambio de muertos por asesinos (vivos)

julio 16, 2008

He leído la noticia y me he quedado bastante sorprendido. No entiendo como un Estado fuerte y lleno de coraje como Israel ha intercambiado unos cadáveres por asesinos (vivos) terroristas de Hezbolá.

De nosotros los europeos sí lo hubiera esperado. Carecemos de la firmeza, confianza en nosotros mismos y principios para mirar a los ojos a la yihad. Pero los israelitas llevan décadas enfrentados a los asesinos defensores del islamofascismo y continúan ganando la batalla y las guerras.

Mientras unos celebran la vuelta a casa de unos criminales, otros lloran desconsolados por los secuestrados y asesinados. Los israelies se han dejado humillar. Sólo hay que ver la alegría de los dirigentes de Hezbolá.

No lo entiendo.


Los obesos: colectivo discriminado

julio 13, 2008

El colectivo de las obesas, rellenitas o, sin ánimo de ofender, gordas, son las discriminadas por los organizadores de festivales musicales y sus malvados patrocinadores, como el Corte Inglés. 

Ante la ausencia de la camiseta que le gustaba en la talla que quería nuestra corpulenta protagonista, se reclama que el Gobierno intervenga e imponga obligaciones a diestro y siniestro para que nadie “pueda sentirse discriminada”. Buen ejemplo de la actual doctrina progre consistente en que “toda necesidad justifica un derecho”, no vaya a ser que alguien puede sufrir frustración o insatisfacción. Lo más chocante es que sí que había una camiseta para nuestra amiga. Pero, claro, era XL para hombres, y ya había sido demasiado vejada para aceptar una nueva humillación y maltrato psicológico.

Pero no os preocupéis. Nuestro pijoprogre amigo Escolar, ha conseguido restaurar el orden social anterior a esta manipulación sexista impuesta por el mundo de la pasarela, los cosméticos y lo “light“. Así, ha conseguido que el año que viene en las ediciones de estos festivales haya camisetas para todos y esta pobre joven no sea objeto de tamaña injusticia.

Querida amiga, a lo largo de tu vida encontrarás situaciones y problemas que probablemente te hagan ver lo estúpido de tu reivindicación.

Querido editor de Público, hoy te has superado y has puesto el listón de la “pijiprogresía” todavía más alto.